La realidad sobre el tiempo

Il tempo si e fermato
Ermanno Olmi se ha mantenido como un islote dentro de la cinematografía italiana de los últimos 50 años; es evidente que su cine es de vocación realista, pero sus objetivos se separan en gran medida de los del neorrealismo italiano (“Yo uso hechos reales de la vida, no para despertar curiosidad en el espectador sino para intentar pronunciar la verdad“) y el no subirse al carro de ninguna corriente estilística le ha deparado un eterno papel secundario dentro y fuera de su país.

Olmi empezó en el mundo del cine como cortometrajista y documentalista para la Edisonvolta. Sus primeros trabajos eran principalmente propagandísticos, mostraban las infraestructuras de las que disponía la empresa eléctrica. En la propuesta de su compañía por hacer un mediometraje sobre la construcción de un embalse, Olmi encontró la posibilidad de debutar en el largometraje de ficción. La intención de sustituir el documental que le habían encargado por una historia ficcional la tomó a espaldas de los productores; usó los medios que le asignaron e hizo la película sin consultar a nadie. En un análisis trivial de la película ya se advierte que los mimbres con los que Olmi fabrica la historia son menudos, que prefiere dar una dirección abstracta a un camino marcado. Nos lo confirma con estas palabras: “Nunca preparo los guiones con antelación, dispongo cuales son los temas, unas situaciones a grandes rasgos y después los propios personajes contribuyen a hacer la historia, a relatar los hechos. Para mí el guión definitivo siempre se hace después, con la moviola, en el montaje”. El cine de Olmi nace desde la realidad de esas personas, actores no profesionales, hacia la ficción de los personajes; en la gran mayoría del cine hecho hasta hoy el personaje nace justo al revés, desde el guión y hacia la persona.

Es sorprendente cómo de una premisa tan depurada como la de Il tempo si è fermato, surja una historia tan plena en detalles, tan rica en significaciones, y la explicación sólo la puedo encontrar en que todo el proceso de ficción está tan ligado a la realidad que casi se funde con ella. El tema más evidente en la película es el conflicto generacional (Antonio Checa, del que hablo más abajo, apunta también hacia una conflictiva entre la mentalidad rural y la urbanita), un joven llega a un puesto de vigilancia en el que sólo hay un hombre varias décadas mayor que él. En un primer momento se miran con desconfianza y cierta curiosidad primaria, pero con el paso de las escenas su relación se va haciendo más afectuosa. Hay en ésta relación entre Roberto y Natale algo chaplinesco, algo realmente enternecedor. Pero no son los temas estrictamente ficcionales los de mayor importancia en la película, el tiempo (ya indicado en el título) y la relación del hombre con el ambiente pasan de ser base (como en cualquier película) a protagonista indiscutible. En referencia al tiempo nos habla Arias Carrón (sacado del texto de Checa que indico más abajo): “Olmi usa y perfecciona un tiempo suspendido. En sus películas el tiempo pasa, pero es indefinido, nunca sabemos cómo pasa ni cuánto pasa.

No es comprensible, pero se puede llegar a comprender que las películas de Olmi hayan pasado desapercibidas durante 50 años (cosa que parece estar corrigiéndose ahora con ciclos en festivales, artículos y sobre todo, interés) porque se apartan meridianamente del cine complaciente con el espectador, pero además también se apartan de cualquier vanguardia cinematográfica no complaciente absorbida en mayor o menor medida por la cultura de masas, me refiero a movimientos estilísticos como la Nouvelle Vague, el Neorrealismo o el Free Cinema. Ermanno Olmi ha fecundado un modelo de cine propio e intransferible, un cine que contempla la realidad en busca de soluciones y que precisamente por eso, se mantiene vigente con el paso de los años. Con Il tempo si è fermato pondría la primera piedra en una filmografía que primero depuraría éste lenguaje profundamente realista y luego pasaría a una etapa parabólica muy distinta.

Algunos artículos de extraordinario interés (especialmente el primero) sobre el director que he encontrado por la red:
Ermanno Olmi, un cine tan serio como la verdad, de Antonio Checa Godoy.
Cortometrajes de Ermanno Olmi, de Beatriz Herzog
Ermanno Olmi y el mundo del trabajo, de Oriol Díez

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2 comentarios on “La realidad sobre el tiempo”

  1. emil_mzk dice:

    Buenísima pinta. ¿Y qué dijeron los de Edisonvolta cuando vieron la peli de Olmi?

    A mis favoritos que va tu blog. ¿Hay feed?

    Saludos.

    • Lucas Tello dice:

      Edisonvolta no tuvo que quedar muy decepcionada, porque le siguió financiando las películas, jeje. La imagen que se da en la película de las infraestructuras de la empresa no es en modo alguno negativa, asi que supongo que harían de tripas corazón.

      Pues la verdad es que no sé muy bien como va lo del feed, pero yo, que uso el Google Reader, sólo tengo que copiar y pegar la dirección en la página de Google para seguir el blog de turno.

      Un saludo, Emil, y se agradece mucho el comentario. Uno se siente un poco sólo por aquí a veces.


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