Withnail & Caché

cache El 13 de mayo tenía ganas de evadirme y pensé que un thriller norteamericano podía ser una buena elección. Abrí el menú en Filmaffinity, consulté a mis amigos en Rateyourmusic y la verdad es que todavía no comprendo cómo terminé con Caché en el Jdownloader. No sé porqué me dio por pensar que Haneke podía hacer un thriller de rápido consumo. ¿Caché es siquiera un thriller?

Pocos son los rasgos característicos del género que conserva Caché. En los últimos años, el thriller ha ido adoptando los trazos propios del videoclip por culpa de directores como Tony Scott o Joel Schumacher. Sin embargo, la saturación de elementos y la tendencia al exceso no sólo es común a los thrillers norteamericanos, ahí tenemos grandes ejemplos como Old Boy o Memories of Murder. Michael Haneke prescinde de todas las constantes visuales y tópicas que arrastra el género con más o menos fortuna. Si en Funny Games, el austríaco inducía al espectador un terror mudo a través de un crescendo de intensidad que se servía de numerosos elementos como la música extrema o el rebobinado, en Caché la atmósfera opresiva se va creando casi exclusivamente dentro de la historia, el estilo de la dirección es muy distinto. La red se va tejiendo en torno a la familia, discretamente las paredes de la casa se aproximan y van creando jorobas en los personajes, se destapan momentos enterrados en el pasado, se van resquebrajando los pilares familiares que unen a los tres habitantes de la casa, destapando la poliédrica personalidad de Georges.

Daniel Auteuil construye un personaje con una coherencia interna indiscutible, a pesar de que los pliegues de su personalidad son multiples y algunos de ellos bastante oscuros (o quizás precisamente por eso). Juliette Binoche está espléndida, pero todo el peso recae sobre Auteuil, él sólo levanta gran parte de la película. Haneke no sólo actúa contra los personajes, si no que vuelve a hacer algo que ya le vi en Funny Games: transgrede la pantalla para chocar contra el espectador. En la de los juegos divertidos un personaje rebobinaba la película hacia atrás ante un acontecimiento inesperado, en ésta se usa un elemento menos impactante: se introducen en primera persona las imágenes de las cintas que atormentan a la familia, metiendo de lleno al espectador en esos planos fijos. He leído por internet alguna interpretación del ambiguo final construida en base al modo de presentar los VHS, creo que es una idea excelente que no encaja con lo que Caché propone. En cualquier caso, esta herramienta de Haneke es tan simple como efectiva, al igual que el estilo de su dirección. La sencillez es lo que más me ha cautivado de Caché, que Michael Haneke haga fácil lo difícil y tome las decisiones visuales más discretas (aunque elegantes). Es justo lo que le hace falta a la historia de la película, el austriaco lo proporciona en las dosis justas.

Conforme avanza la película, la estructura de thriller se va diluyendo entre problemáticas infantiles, familiares e incluso raciales. La veda queda abierta, y la película de Haneke tiene muchas ramas y detalles en los que centrar la atención (agradece un segundo visionado), motivo por el que Caché termina por resultar algo dispersa. El tema de las cintas parece un mero McGuffin (salvando fronteras, claro) que se resuelve en un plano general de larga duración al final de la película, como una especie de epílogo sin demasiada importancia. Muchos son los que se rebanan los sesos intentando buscar una explicación al fenómeno de las cintas, yo soy de la opinión de que a Haneke no le importa demasiado ese asunto, por eso lo resuelve rápidamente, sin complicaciones, y si hay alguien en el cine que no lo pille, da igual, es lo de menos.

withnailandi Withnail & I tiene todos los ingredientes para ser una película de culto: un par de personajes de lo más bizarros (y sin ese puntito precocinado que tienen otros), un clima enrarecido y las gotas necesarias que te hacen esbozar una sonrisa ante situaciones al filo de lo grotesco. En todas las referencias sobre la película que he encontrado en internet se menciona que es de la productora de George Harrison, supongo que será cosa del copy&paste porque ese detalle no tiene la más mínima importancia. Simplemente lo menciono para no parecer mal informado.

Withnail & I es atractiva y repulsiva a partes iguales, es una película idónea para ejercitar los músculos faciales: se puede pasar de la mueca de asco a la risa loca sin intermediarios, en décimas de segundo. Droga pura, sí, quizás demasiado pura, o demasiado adulterada, ¿quién lo puede distinguir? De hecho el debut de Bruce Robinson está concebido como el mal viaje final que empuja al consumidor a dejar el LSD. Withnail & I se rodó en 1986, pero se sitúa 17 años antes, a finales de los 60, y habla del fin de esa época en la que los sueños habían terminado por crear monstruos. Que sea dispersa no importa, que la película no tenga un rumbo concreto da igual cuando los diálogos son de tamaño ingenio y la química entre los personajes se transmite. Estos aspectos, junto a la gran banda sonora, son los que han conseguido que Withnail & I me toque algo, son de una frescura y una autenticidad que dejan el universo de Tim Burton y secuaces reducido a una gota de petróleo en el inmenso océano. La peste que desprende Withnail & I puede contaminar más que la fuga de petróleo de BP. No se la recomiendo a los habitantes de Florida, ellos ya tienen bastante.

Anuncios

2 comentarios on “Withnail & Caché”

  1. Irene dice:

    Me decidí a ver “Caché” por Haneke y Binoche y he de decir que he tenido que buscar varias críticas de la película para apreciar ciertos detalles que se me habían escapado por completo y que, al tener el final abierto, eran imprescindibles.

    Lo que no me acaba de convencer es la catalogación de thriller; ya que para mí, la trama principal, el misterio, era lo menos importante de la película

  2. Lucas Tello dice:

    Sí, a mí también me pareció que las cintas son sólo una manera de desestabilizar a la familia para dejar entrever las fisuras. Pero eso no quita que la película se presente y se venda como un thriller psicológico a partir de la aparición de las cintas, aunque funcione de la manera completamente opuesta a un thriller, en vez de ganar en intensidad, conforme avanza el relato, la va perdiendo.

    Por cierto, que no lo decía por ahí, pero lo de la historia de las cintas ya estaba igualico en Carretera perdida de David Lynch.

    Por cierto, gracias por visitar el blog ;)


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s