De cambios socioculturales

Msclnfmnn Masculin Féminin nace del interés de Godard por diseccionar su generación; generación que crece en un ambiente de cambio social, que se está haciendo a nuevos conceptos como la libertad sexual, el uso del anticonceptivo o el aborto. Si éstos, entre otros, son los temas principales que trata la película, Masculin Féminin sigue tan vigente hoy como el día de su estreno, y eso no parece hablar en favor de la sociedad en la que vivimos.

La película número once de Godard está hecha a base de ingredientes bastante dispares: por un lado encontramos los cuentos de Guy de Maupassant; por otro, una división en capítulos (o hechos precisos, como indica el título original); y más allá está ese toque documental que se revela en alguna que otra entrevista. Cada aspecto de la película combina sorprendentemente bien con el de al lado, y Masculin Féminin termina por ser un collage de exquisita factura. La dinámica dirección de Godard se pone al servicio de una temática interesante pero que tiene un inconveniente: el director parece olvidar que en casi cada película de la Nouvelle Vague se da una imagen similar y muchas veces certera de la juventud, desde Ascensor para el cadalso, hasta Banda aparte. Por 1965 el tema se antoja lo suficientemente tratado como para hacer toda una película con el retrato de la juventud como único leit motiv. La perspectiva que da el tiempo permite percibir que Masculin Féminin es algo reiterativa con respecto a algunas propuestas poco anteriores.

En cualquier caso es una película muy disfrutable por algunos de los más diversos aspectos: la música es divertida, la dirección fresca y original incluso dentro de la filmografía del propio Godard, y las actuaciones, en especial la de Jean-Pierre Leaud, son sobresalientes. Además, contiene frases y escenas de una lucidez e ingenio notables, como en casi todas las películas del director. Me quedo con esa escena en la que Paul distráe al chófer estadounidense mientras su amigo pinta al otro lado del coche una consigna antiamericana. El activismo político, el interés por la filosofía y el gusto por el arte clásico son algunos temas de central importancia en la vida de los jóvenes de los 60.

En cualquier caso, al director parisino hay que acercarse con respeto y buena predisposición, si no su universo puede volverse insufrible, a mí me pasó con Alphaville. En esta ocasión he disfrutado, pero me ha parecido una película de interés secundario dentro de la filmografía del galo; en mi opinión, Pierrot el loco, Vivir su vida, El desprecio, Al final de la escapada o Une femme est une femme tienen un puntito más de brillantez, un giro de tuerca más.

Going by the book Going by the Book tiene un planteamiento curioso: la policía se propone hacer un simulacro de un robo con rehenes en un banco, pero la cosa se tuerce y el policía que hace de ladrón se toma su papel mucho más en serio de lo esperado por todos los demás.

Ésta premisa sirve al debutante surcoreano Ra Hee-chan para facturar una comedia ligerita que se apoya con contundencia sobre más de un clásico del género norteamericano. Sobre todo, Going by the Book tiene mucho de Tarde de perros; de hecho, parece un remake en clave de comedia de la película que protagonizó Al Pacino. Quizá sea esa la razón por la que perdí el interés por la película demasiado pronto, recordaba constantemente la lección de cine de Sidney Lumet.

Por otro lado, y a título extracinematográfico, en Going by the Book se puede apreciar perfectamente el nivel de globalización que existe hoy en día en Corea del Sur; no he sido capaz de apreciar ningún rasgo cultural autóctono. Si no fuera por las facciones de los actores, podría parecer que es una película norteamericana.

Going by the Book se ahoga en una premisa resultona; su desarrollo es lento, aburrido y, lo que es peor, muy predecible. La resolución de la película está construida sobre una trampa argumental evidente, pero a esas alturas ya poco interés me quedaba como para molestarme por algo así. Por suerte, en Corea del Sur hay directores que conservan saludablemente su voz aún a pesar de los efectos de la globalización.

Anuncios


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s